Imagen Sidra natural M.Norniella D.O.P + vaso

Sidra Natural D.O.P M.Norniella

La Sidra Natural es el alma de Asturias embotellada. Elaborada de forma tradicional, sin gas añadido, conserva todo el carácter de la manzana y ese punto ácido y vivo que la hace única. Es la sidra de los chigres, de las espichas y de las romerías; la que se comparte de mano en mano y se bebe siempre en compañía.

Para disfrutarla como se merece, sírvela a una temperatura de entre 12 y 14 °C: ni demasiado fría, porque perdería aroma, ni del tiempo, porque perdería frescura. El secreto está en el escanciado. Sujeta la botella con el brazo en alto, por encima de la cabeza, y el vaso abajo, a la altura de la cintura y ligeramente inclinado. Deja caer la sidra en un hilo fino para que rompa contra el borde interior del vaso. Ese golpe es el que la oxigena, despierta su carbónico natural y hace que "espalme", es decir, que forme esa espuma ligera que desaparece en pocos segundos.

Echa solo un culete, lo justo para dos o tres tragos, y bébelo de inmediato, mientras la sidra está viva. Deja un poquito en el fondo y tíralo por el mismo lado por el que has bebido: así se limpia el vaso para el siguiente, porque en Asturias el vaso se comparte. Y si no te atreves con el escanciado, siempre puedes usar un escanciador eléctrico o manual, que respeta el ritual y facilita el servicio en casa.

La Sidra Natural es una compañera inmejorable de la gastronomía asturiana: quesos asturianos con dulce de frutas Frutambar, el Afuega'l Pitu o el Gamonéu, embutidos, chorizo a la sidra, pixín, calamares, fabada o un buen cachopo. Pero también encaja con cualquier mesa donde haya ganas de compartir, o simplemente pasar un buen momento y refrescante disfrutando de la tradición Asturiana.