Hablar de la historia de la sidra es, inevitablemente, hablar de la familia Norniella. Nuestra conexión con esta noble bebida no es un mero oficio, sino una devoción familiar que se remonta a los mismos orígenes de su elaboración. Desde nuestros primeros pasos, hemos cultivado un vínculo profundo con la tierra, la manzana y el respeto por los procesos más tradicionales.
El Pionero: Manuel Norniella (1858 - 1928) y la sidra gasificada
Aunque nuestro arraigo sidrero viene de muy atrás, la historia cambió para siempre gracias a nuestro fundador, Manuel Norniella (1858 - 1928). Movido por la curiosidad y un espíritu visionario, en 1878 —con apenas 20 años— logró lo que nadie había hecho hasta entonces: la creación de la sidra achampanada.
Dicen que de la necesidad surgen las innovaciones, y con nuestra querida sidra no podía ser menos, y es que la demanda de los emigrantes asturianos a América hizo que comenzase un proceso de exportación, pero debido a la mala calidad con la que llegaba al nuevo mundo fue donde Manuel hizo valer “su magia”, al fusionar la esencia de nuestra tierra con técnicas innovadoras de fermentación, aportó a la bebida una burbuja fina, una elegancia inigualable y un carácter festivo. Este espíritu pionero cobró vida a través de nuestras primeras y emblemáticas marcas: "La Copa de Oro" y "La Manzana de Oro". Estos nombres representaban el estándar de excelencia y el destello dorado de aquella innovación que pronto comenzó a vestir las mejores mesas. Manuel no solo elaboró un nuevo producto; forjó una leyenda.
Maestros Sidreros a ambos lados del Atlántico
Manuel plantó una semilla de sabiduría y rigor técnico que trascendió fronteras. Reconocidos como verdaderos expertos en la materia, la familia Norniella expandió su labor llevando su conocimiento al otro lado del océano. Durante años, nos dedicamos al asesoramiento experto y a la creación de nuevos llagares en Centroamérica y Sudamérica, exportando nuestra tecnología, nuestro "saber hacer" y consolidando el apellido Norniella como sinónimo de maestría internacional en la elaboración de sidra.
Cuatro Generaciones de Herencia Ininterrumpida
Este legado global y local ha sido custodiado y enriquecido a lo largo de más de un siglo por un linaje ininterrumpido:
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Mariano Norniella (1900 - 1984):
La segunda generación tomó las riendas para adentrar a la familia en el siglo XX, afianzando aún más nuestras raíces asturianas. Con él, la familia rendía el máximo tributo a la sidra. -
J.A. Mariano Norniella (1939 - 2025):
La tercera generación fue el pilar fundamental en la modernización de la empresa. Mariano fue el gran artífice de la creación y distribución de nuestra distinguida DOP Sidra Natural Norniella, elaborada con mimo y exigencia desde la emblemática zona de Huerces, en Gijón. Durante toda su vida, preservó con profundo orgullo la herencia familiar, superando los retos de las nuevas décadas sin perder jamás la esencia, la calidad ni el prestigio ganado a pulso por sus antecesores. Mariano también se encargó del diseño, gestión y asesoramiento de muchas fábricas tanto en la península como al otro lado del océano. Mariano cosechó todos estos éxitos debido a su gran talento nato y sabiduría, reconocido por muchos como un genio, pero nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de su mujer (Cheres), que lo apoyo en todo momento y aunque no formarse parte directa de la elaboración tuvo siempre un papel fundamental para que Sidra M.Norniella sea la gran marca que hoy en día conocemos. -
J.A. Norniella (1966 - actualidad):
Hoy, la cuarta generación sigue al frente. En activo y con la misma pasión de su bisabuelo, mantiene vivo el fuego de los llagares. J.A. Norniella es reconocido como uno de los mas brillantes en su sector, en el que sigue dejando el apellido Norniella en lo mas alto.Cada paso del proceso actual bajo su dirección es un homenaje a sus raíces y la demostración de que la maestría técnica y la tradición pueden seguir caminando de la mano.
Familia Norniella: Pioneros por historia, creadores de llagares, artesanos por vocación. Alzamos nuestras copas para brindar por el legado de Manuel, la visión de Mariano y J.A., y el futuro brillante de nuestra sidra.
