J.A. Mariano Norniella

J. Antonio Mariano Norniella Fernández nació en 1939 en Granda (Siero, Asturias). Nieto del fundador de la casa —de quien heredó la pasión por el oficio—, orientó su vocación hacia la formación técnica superior, cursando los estudios de Maestro Viticultor y Enólogo en la Escuela de Viticultura y Enología de Requena (Valencia), uno de los centros docentes más prestigiosos y pioneros del país en el ámbito enológico.

Contrajo matrimonio con Mercedes Sánchez Ezama, quien se convirtió en su compañera indispensable tanto en el plano vital como en la gestión de la empresa familiar. De esta unión nacieron sus cinco hijos: Purificación, José Antonio, Mercedes, Cristina y Lucía, quienes crecieron vinculados a la cultura del llagar y garantizaron la continuidad generacional.

A lo largo de su dilatada trayectoria profesional, Mariano Norniella destacó por su profundo rigor científico y su capacidad de innovación aplicada al sector sidrero tradicional. Durante décadas ejerció como una figura de referencia técnica y consultor enológico, asesorando a numerosos llagares y factorías tanto en el Principado de Asturias como a nivel nacional e internacional.

A principios de la década de 1990 consolidó la sede productiva en San Martín de Huerces (Gijón). Desde este enclave, dio un salto decisivo en la historia del negocio: sin abandonar la tradicional sidra achampanada instituida por su abuelo, apostó firmemente por la elaboración de sidra natural de escanciar bajo las marcas Huerces y Sidra M. Norniella (amparada bajo la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias). Su maestría enológica fue avalada con los máximos reconocimientos del sector, destacando la obtención en dos ocasiones (2006 y 2018) del prestigioso galardón Elogio de Oro a la mejor sidra en la Fiesta de la Sidra Natural de Gijón, además de numerosos premios en certámenes como el Festival de la Sidra de Nava y el Salón Internacional de Sidras de Gala (SISGA).

Mariano Norniella Fernández falleció en 2025 a los 85 años de edad, dejando un legado indiscutible como renovador técnico y defensor de la sidra asturiana.